Poema · 593 BC · Mytilene

Fragmentos de libro incierto, con los epigramas y dubia

Ἀδήλων βιβλίων ἀποσπάσματα καὶ ἐπιγράμματα

Nota introductoria

Esta es la cesta de espigueo del corpus: todo lo que el mundo antiguo salvó de Safo sin decirnos a qué lugar pertenecía. La edición alejandrina ordenó sus cantos en libros según el metro; pero los autores que al citarla la conservaron — Hefestión a la caza de ejemplos métricos, Ateneo coleccionando erudición de sobremesa, gramáticos tras un genitivo eolio, lexicógrafos tras una palabra rara — rara vez se molestaron en decir de qué libro arrancaban la página. Por eso los fragmentos de libro incierto contienen algunas de sus frases más famosas, salvadas por las razones menos literarias: Eros, el que afloja los miembros, esa criatura dulceamarga que repta, sobrevive porque a Hefestión le gustaba su metro; la muchacha que de puro deseo no puede tejer sobrevive por lo mismo; y la reivindicación del futuro en un solo verso — alguien, digo, se acordará de nosotras — sobrevive porque a Dión Crisóstomo le pareció bellamente dicha. Aquí están también el lamento por Adonis con su grito ritual, el banquete nupcial de los dioses donde escancia Hermes, la pequeña Cleis que vale más que toda Lidia, las rivales Gorgo y Andrómeda y la casa de Poliánax, la luna llena y las mujeres en torno al altar. Después, en el orden de la honradez: el voto de dos palabras que es cuanto podemos imprimir del poema de Ártemis; tres epigramas que viajan bajo su nombre en la Antología griega, elegantes dedicatorias y epitafios helenísticos que casi con certeza no son suyos y que forman parte de su corpus superviviente de todos modos, porque así la editaron los antiguos; los retazos que los editores no logran decidir entre Safo y Alceo; dos citas cuyos propios citadores delatan el juego — Ateneo duda de la estrofa de Anacreonte en el acto mismo de citarla; y al final las palabras sueltas, transmitidas de una en una por hombres a quienes les importaba que ella dijera «aurora» de una manera particular. El texto procede de la edición de Cox de 1924, en dominio público, vía Wikisource; solo el epitafio de Pelagón viene de la Lyra Graeca de Edmonds (1922), vía la Wikisource griega. Reunirlo todo es el sentido: la mayoría de las ediciones imprimen una selección y se detienen. Esta recoge las espigas — numeradas, con su fuente, con las dudas a la vista — para que esté aquí, de verdad, todo lo que sobrevive.

Dulce madre, no puedo tejer en el telar:
domada por el deseo de una muchacha, por obra de la esbelta Afrodita.
Γλύκεια μᾶτερ, οὔ τοι δύναμαι κρέκην τὸν ἴστον,
πόθῳ δάμεισα παῖδος βραδίναν δἰ Ἀφρόδιταν.
Descollante, como cuando el cantor de Lesbos descuella sobre los de otras tierras.
Πέρροχος ὠς ὄτ᾽ ἄοιδος ὀ Λέσβιος ἀλλοδάποισιν.
Vamos, concha divina: cobra voz para mí.
Ἄγε δὴ χέλυ δῖά μοι φωνάεσσα γένοιο.
Una servilleta, goteando.
Ἠμιτύβιον σταλάσσον.
Pero yo no soy de temple rencoroso:
tengo un ánimo manso.
Ἄλλά τις οὐκ ἔμμι παλιγκότων
ὄργαν, ἀλλ᾽ ἀβάκην τὰν φρέν᾽ ἔχω.
No — si eres nuestro amigo,
gánate [otro] lecho más joven:
pues no soportaré yo compartir casa,
siendo la mayor, con un hombre más joven.
Ἀλλ᾽ ἔων φίλος ἄμμιν [ἄλλο]
λέχος ἄρνυσω νεώτερον,
οὐ γὰρ τλάσομ᾽ ἔγω ξυνοίκην
νεῳ γ᾽ ἔσσα γεραὶτερα.
... una muchacha tiernísima, recogiendo flores.
Ἄνθε᾽ ἀμέργουσαν παῖδ᾽ ἄγαν ἀπαλάν.
Y tú misma, Calíope...
Ἀυτα δὲ σύ Καλλιόπα.
Y las muchachas en flor trenzaban guirnaldas.
Αὐτὰρ ὀραῖαι στεφανηπλόκευν.
Que duermas en el pecho de una tierna compañera.
Δαύοις ἀπάλας ἐτάρας ἐν στήθεσιν.
Aquí otra vez, Musas, dejando lo dorado...
Δεῦρο δηὖτε Μοῖσαι χρύσιον λίποισαι.
Vengan ahora, delicadas Gracias y Musas de hermosa cabellera.
Δεῦτέ νυν ἄβραι Χἀριτες, καλλίκομοι τε Μοῖσαι.
Eros, el que afloja los miembros, me sacude otra vez:
dulceamarga, imposible de combatir, criatura que repta.
Ἔρος δαὖτέ μ᾽ ὀ λυσιμέλης δόνει
γλυκύπικρον ἀμάχανον ὄρπετον.
Atis, pensar en mí se te ha vuelto odioso,
y vuelas hacia Andrómeda.
Ἄτθι σοὶ δ᾽ ἔμεθέν μεν ἀπήχθετο
φροντίσδην, ἔπι δ᾽ Ἀνδρομέδαν πότῃ.
Tengo una niña hermosa, que en su figura se asemeja
a las flores de oro: Cleis, mi amada;
a cambio de ella no tomaría yo ni Lidia entera ni la encantadora...
Ἔστι μοι κάλα πάις χρυσίοισιν ἀνθέμοισιν
ἐμφέρην ῎χοισα μόρφαν, Κλῆις ἀγαπάτα,
ἀντὶ τᾶς ἔγω οὐδὲ Λυδίαν παῖσαν οὐδ᾽ ἔρανναν.
Andrómeda tiene un buen trueque.
Safo, ¿por qué a Afrodita, la colmada de dones —?
Ἔχει μὲν Ανδρομέδα κάλαν ἀμοίβαν.
Ψἀπφοι τί τὰν πολύολβον Ἀφρόδιταν;
Hablé en sueños con la nacida en Chipre.
Ζὰ δ᾽ ἐλεξάμαν ὄναρ Κυπρογενήᾳ.
¿Por qué a mí, Irana, la golondrina, hija de Pandión —?
Τί με Πανδίονις῎ραννα χελίδων;
El ruiseñor, heraldo de la primavera, con la voz del deseo.
Ἦρος ἄγγελος ἰμερόφωνος ἀήδων.
Si tuvieras deseo de lo noble o lo bello
y tu lengua no revolviera algún mal que decir,
la vergüenza no te habría tomado los ojos,
sino que hablarías de lo justo con franqueza.
Αἰ δ᾽ ᾐχες ἔσλων ἴμερον ἤ κάλων,
καὶ μή τι ϝείπεν γλῶσσ᾽ ἐκύκα κάκον,
αἴδως κέ σ᾽ οὐ κίχανεν ὄππατ᾽
ἄλλ᾽ ἔλεγες περὶ τῶ δικαίως.
Ponte frente a mí, amado,.....
y despliega la gracia que hay en tus ojos.
Στᾶθι κἄντα φίλος,.....
καὶ τὰν ἔπ᾽ ὄσσοις ἀμπέτασον χάριν.
Se muere, Citerea, el delicado Adonis. ¿Qué hemos de hacer?
Golpéense el pecho, muchachas, y rásguense las túnicas.
Κατθνάσκει Κυθέρη᾽, ἄβρος Ἄδωνις, τ κε θεῖμεν,
καττύπτερθε κόραι καὶ κατερείκεσθε χίτωνας.
Y allí una crátera de ambrosía estaba ya mezclada,
y Hermes tomó la jarra para escanciar a los dioses;
y entonces todos ellos tenían copas en la mano
e hicieron libación, y rogaron todos los bienes
para el novio.
κῆ δ᾽ ἀμβροσίας μὲν κράτηρ ἐκέκρατο,
Ἐρμᾶς δ᾽ ἔλεν ὄλπιν θέοις οἰνοχόησαι.
κῆνοι δ᾽ ἄρα πάντες καρχήσιά τ᾽ ἦχον
κάλειβον ἀράσαντο δὲ πάμπαν ἔσλα
τῳ γἀμβρῳ.
Leto y Níobe eran compañeras muy queridas.
Λάτω καὶ Νιόβα μἀλα μὲν φίλαι ἦσαν ἔταιραι.
Y garbanzos de oro crecían en las riberas.
Χρύσεοι δ᾽ ἐρέβινθοι ἐπ᾽ αἰόνων ἐφύοντο.
... más que harta de Gorgo.
Μάλα δὴ κεκορημένας Γόργως.
No remuevas la grava.
Μὴ κίνη χέραδας.
Para mí, ni la miel ni la abeja.
Μήτ᾽ ἔμοι μέλι μήτε μέλισσα.
Alguien, digo, se acordará de nosotras — aun en otro tiempo.
Μνάσεσθαί τινά φαμι καὶ ὔστερον ἀμμέων.
La riqueza sin la virtud no es vecina inofensiva;
[pero la mezcla de ambas tiene la cumbre de la felicidad.]
Ὀ πλοῦτος ἄνευ σεῦ γ᾽ ἀρέτα ᾽στ᾽ οὐκ ἀσίνης πάροικος,
[ἠ δ ἐξ ἀμφοτέρων κρᾶσισ εὐδαιμονιας ἔχει το ἄκρον.]
... cuando, la noche entera, se apodera de ellos.
Ὄτα πάννυχος ἄσφι κατάγρει.
... y sobre los ojos, el negro sueño de la noche.
Ὀφθάλμοις δὲ μέλαις νύκτος ἄωρος.
... una doncella de voz dulce.
Πάρθενον ἀδύφωνον.
Llena se mostraba la luna,
y ellas se apostaron en torno al altar.
Πλήρης μεν ἐφαίνετ᾽ α σελάννα
αἰ δ᾽ ὠς περὶ βῶμον ἐστάθησαν.
Muchos saludos de mi parte
a la hija de la casa de Poliánax.
Πόλλα μοι ταν
Πωλυανάκτιδα παῖδα χᾶιρην.
Mucho más dulce de canto que el arpa, más dorada que el oro.
Πόλυ πάκτιδος ἀδυμελεστέρα, χρύσω χρυσοτέρα.
Cuando la ira va esparciéndose por el pecho,
guardarse de la lengua que ladra en vano.
Σκιδναμένας ἐν στήθεσιν ὄργας
μαψθλάκαν γλῶσσαν πεφυλάχθαι.
——... tú, y mi servidor Eros.
——Σύ τε κἄμος θεράπων Ἔρος.
Ella llama a su propio hijo.
Τὸν ϝὸν παῖδα καλει.
A él mismo le parece, aquel hombre....
Φαίνεταί ϝοι κῆνος....
Dicen que una vez Leda encontró
un huevo recubierto [bajo flores]
de jacinto.
Φαῖσι δή ποτα Λήδαν ὐακινθίνων
[ὐπ᾽ ἀνθέων] πεπυκαδμένον
εὔρην ὤιον.
Mucho más blanco que un huevo.
Ὠΐω πόλυ λεγκότερον.
¡Ay por Adonis!
Ὤ τὸν Ἄδωνιν.
Más amante de los niños que Gelo.
Γἐλλως παιδοφιλωτέρα.
Seré doncella para siempre.
Ἀϊπάρθενος ἔσσομαι.
Niños: aunque sin voz, esto declaro — si alguien pregunta —
con la voz incansable puesta aquí a mis pies:
a Etopía, la hija de Leto, me consagró Arista,
hija de Hermoclides, hijo de Saonaíadas
tu servidora, señora de las mujeres. Alégrate en ella,
sé propicia, y da gloria a nuestra estirpe.
Παῖδεσ, ἄφώνος ἐοῖσα τόδ᾽ ἐννέπω, αἴ τις ἔρηται,
φωνὰν ἀκαμάταν κατθεμένα πρὸ ποδῶν,
Ἀιτοπίᾳ με κόρᾳ Λατοῦς ἀνέθηκεν Ἀρίστα
Ἐρμοκλειδαία τῶ Σαοναϊάδα,
σὰ πρόπολοσ, δέσποινα γυναικῶν, ᾆ σὺ χαρεῖσα
πρόφρων ἁμετέραν εὐκλέϊσον γενεάν.
Este es el polvo de Timas: muerta antes de su boda,
la recibió la cámara azul oscura de Perséfone;
y cuando pereció, todas las muchachas de su edad, con hierro
recién afilado, depositaron aquí la amada cabellera de su cabeza.
Τιμάδος ἄδε κόνις, τὰν δὴ πρὸ γάμοιο θανοῦσαν
λέξατο Φερσεφόνας κυάνεος θάλαμος,
ἄς καὶ ἀποφθιμέμας πᾶσαι νεοθᾶγι σιδάρῳ
ἄλικες ἰμμερτὰν κρᾶτος ἔθεντο κόμαν.
Sobre Pelagón el pescador puso su padre Menisco
la nasa y el remo: memorial de una vida de penurias.
Τῷ γρίππει Πελάγωνι πάτηρ ἐπέθηκε Μένισκος
κύρτον καὶ κώπαν, μνᾶμα κακοζοΐας.
Vamos — no te pavonees por un anillo.
Ἄλλ᾽ ὄνμὴ μεγαλύννεο δακτυλίω πέρι.
Y delicada, otra vez, salté con un grueso ropaje.
Ἄβρα δηὖτε παχήᾳ σπόλᾳ ἀλλόμαν.
Ella adiestró a Hero de Gíaros, la corredora de larga zancada.
Ἤρων ἐξεδίδαξ᾽ εκ Γυάρων τὰν τανυσίδρομον.
Las cretenses, una vez, danzaban así, a compás, con tiernos
pies en torno a un altar encantador,
hollando la suave y tierna flor de la hierba.
Κρήσσαι νύ ποτ᾽ ὦδ᾽ ἐμμελέως πόδεσσιν
ὠρχεῦντ᾽ ἀπάλοις ἀμφ᾽ ερόεντα βῶμον
πόας τέρεν ἄνθος μάλακον μάτεισαι.
... la sirvienta de Afrodita, refulgente de oro.
Χρυσοφάη θεράπαιναν Ἀφροδίτας.
Como una niña tras su madre, aleteo.
Ὤς δὲ παῖς πέδα μάτερα πεπτερύγωμαι.
Y Ares dice que arrastraría a Hefesto por la fuerza.
Ὀ δ᾽ Ἄρευς φαῖσί κεν Ἄφαιστον ἄγην βίᾳ.
Aquel himno, Musa de trono de oro, entonaste —
el de la noble tierra de hermosas mujeres,
la de Teos, el que cantaba con deleite
el anciano venerable.
Κεῖνον ὦ χρυσόθρονε Μοῦσ᾽, ἔνισπες
ὗμνον ἐκ τᾶς καλλιγύναικος ἐσθλᾶς
Τηιος χώρας ὃν ἀείδε τερπνῶς
πρέσβυς ἀγαυός.
Palabras y frases sueltas suyas, que los antiguos refieren:
tejedor de fábulas (μυθοπλόκος — su palabra para Eros, dice Máximo de Tiro).
El brillo — la lumbre gozosa de las cosas (τὸ γάνος; Arístides).
Hija de Afrodita — su nombre para Peito, la Persuasión (el escoliasta de
Hesíodo).
El barmos y el sárbitos, nombres de instrumentos de cuerda que ella tocaba
(Ateneo).
Un hermoso edificio público (καλὸν δημόσιον; Eustacio — el contexto se ha
perdido).
Sin malicia (ἄκακος; el Lexicon Seguerianum).
Vides alzadas sobre rodrigones (ἀμαμάξυδες) y la aurora en su propio eolio,
αὔως (el Etymologicum Magnum).
Un vestido corto y ligero (βεῦδος; Pólux).
Una bolsita para baratijas (γρύτη; Frínico).
Vadeable (ζάβατον; un manuscrito de París).
El peligro, en su propia desinencia — κίνδυν (Querobosco).
Madera escita — su nombre para el tapso, el leño de tinte amarillo (Focio).
Y el saludo que, dice Filóstrato, dirigía a sus muchachas:
de brazos de rosa, de ojos vivaces, de hermosas mejillas, de voz de miel.
μυθοπλόκος — Máximo de Tiro (sobre Eros).
τὸ γάνος — Arístides.
Ἀφροδίτης θυγατέρα — el escoliasta de Hesíodo (sobre Pito).
βάρωμος
βάρμος, σάρβιτος — Ateneo (nombres de instrumentos).
καλὸν δημόσιον — Eustacio.
ἄκακος — el Lexicon Seguerianum.
ἀμαμάξυδες, αὔως — el Etymologicum Magnum.
βεῦδος — Pólux.
γρύτη — Frínico.
ζάβατον — un manuscrito de París (ed. Cramer).
κίνδυν (acusativo) — Querobosco.
ξύλον Σκυθικόν (por θάψος) — Focio.
᾽Ροδοπήχεις καὶ ἐλικώπιδες καὶ καλλιπάρῃοι καὶ μειλιχόφωνοι — Filóstrato;
Aristéneto (μειλιχόφωνοι en un canto nupcial).

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